Filas con distinta longitud
Uno de los fallos más frecuentes es que algunas filas tengan más o menos columnas que otras. Esto suele pasar al editar a mano o al exportar desde varias fuentes distintas.
Cuando ocurre, conviene revisar esas líneas antes de convertir el archivo para no terminar con datos desalineados.
Comillas mal cerradas
Si un texto contiene comas o saltos de línea, a menudo necesita ir entre comillas. Cuando esas comillas no se cierran bien, el resto del archivo puede quedar roto.
Por eso es útil usar un validador que señale la línea aproximada donde empieza el problema.
Delimitador incorrecto
A veces el archivo parece roto, pero en realidad solo se está interpretando con el delimitador equivocado. Un CSV exportado con punto y coma puede verse como una sola columna si se abre esperando comas.
Detectar o cambiar el delimitador suele resolverlo en segundos.